29 enero 2012

LAS RABIETAS por Laura Gutman

Imaginemos una escena: Una mujer espera ansiosa a su marido, deseosa y necesitada de que su esposo la abrace y converse con ella. Pero sabe que este hombre no suele ser afectuoso corporalmente. Por lo tanto hace ya mucho tiempo que la mujer en cuestión no se lo pide, aunque crece su frustración, enojo y soledad. Cuando el marido le solicita algo, por ejemplo, que le traiga un café a la cama; ésta estalla a través de gritos llenos de rencor y desesperación.

Imaginemos que este hombre solicita una consulta médica porque su mujer hace rabietas sin motivos. O que se junta con sus amigos para contarles que su mujer está loca y que hace rabietas a repetición y no hay forma de hacerla entrar en razones. ¿Nos resulta graciosa la imagen? ¿Tal vez algo ridícula?

Ahora traslademos por un instante esta situación imaginada a la realidad emocional de un niño pequeño. Un niño cualquiera que no sabe cómo pedir lo que necesita, porque lo ha intentado con magros resultados. Ha pedido brazos, mirada, o sencillamente presencia. Pero se le ha hecho saber que su pedido era desmedido o fuera de lugar.

Ese niño a veces enloquece en su desesperación por satisfacer alguna necesidad básica, posiblemente no comprendida por el adulto. Entonces grita, hace berrinches, da patadas, se tira al suelo, llora, se tapa los oídos, tose, vomita; en fin, nos ofrece un espectáculo atroz, sobre todo cuando nos sucede en la fila para entrar a ver un espectáculo de títeres, o durante un almuerzo familiar con tíos, suegros y padrinos como testigos. No es necesario aclarar que nos inunda una imperiosa necesidad de desaparecer de la faz de la tierra en ese preciso instante. Y si fuera posible, también devolveríamos a ese niñito no sabemos bien dónde ni a quién.

Hasta aquí, todas las madres y los padres sabemos de qué estamos hablando. ¿Qué hacer? Tenemos dos opciones:

Uno) Ponernos de acuerdo entre los adultos, asegurando que los niños están imposibles, que las rabietas se les pasarán cuando crezcan y que lo mejor es no darles importancia; o

Dos) Interesarnos en comprender qué le pasa al niño. Para esta última decisión, será menester “rebobinar la película”, y averiguar especialmente qué le estuvo pasando al niño ANTES de la famosa y estruendosa rabieta.

En la mayoría de los casos, hubo pedidos genuinos, respecto a la necesidad de ser mirados, a los pedidos de introspección, de desaceleración de ritmos familiares, a la necesidad de contacto, de escucha, de acercamiento a sus mundos internos. Claro, que todo esto pertenece al universo sutil de los sentimientos, que en principio es “invisible a los ojos”.

El problema es que cuando los adultos no logramos reconocer con sencillez y sentido lógico una necesidad personal, tampoco podemos comprender la necesidad específica del otro, y menos aún si está formulada en el plano equivocado. Generalmente, sin darnos cuenta, pedimos lo que creemos que será escuchado y no lo que realmente necesitamos. A este fenómeno tan frecuente y utilizado por todos nosotros, lo llamaremos “pedido desplazado”. Así las cosas, si sé de antemano que una necesidad no tiene posibilidades de ser escuchada, la voy a expresar a través de otro deseo “escuchable”. Pero así es como se instala el malentendido.

En relación a los niños esta situación es tan corriente que la vida cotidiana se convierte en “un campo de batalla”. Levantarse para ir a la escuela, comer, bañarse, ir de compras, hacer la tarea, llegar o irse de algún lugar, ir a un restaurante en familia, todo parece ser “una lucha” no se sabe muy bien contra quién. Y hemos encontrado un rótulo muy de moda aplicable a casi cualquier situación: “a este niño le faltan límites”, “es un niño caprichoso” o “con sus rabietas no conseguirá nada bueno”.

Si nos enfrascamos en estas creencias, es poco lo que podremos hacer para ayudar al niño a expresarse y encausar su necesidad hacia una resolución posible y para que los adultos podamos compartir momentos felices con los niños, fuera del estrés de quedar atrapados en el circuito de las imparables rabietas.

Para ello, puede resultarnos muy útil ponernos en el lugar de los niños. Imaginarnos en sus cuerpos y en su confusión, en la imposibilidad de comunicar lo que genuinamente les pasa ya que frecuentemente piden “lo que puede ser escuchado”, por lo tanto, los adultos no logramos llegar hasta la necesidad real.

Esto no significa que los adultos tenemos la obligación de “hacer todo lo que al niño se le antoje” ni responder ciegamente a pedidos incomprensibles. Lo que sí tenemos la obligación de hacer, es enterarnos. Ayudarlo a comprender qué necesita. Conversar. Dialogar. Transmitir al niño lo que a nosotros, los adultos, también nos pasa. Y darnos cuenta que tenemos que llegar a algún tipo de acuerdo donde los deseos de unos y otros puedan coexistir.

Si somos capaces de generar espacios de intercambio con el niño pequeño, constataremos que las rabietas desaparecerán. Porque el niño se sentirá escuchado y tenido en cuenta, independientemente si “eso” que deseaba podrá ser o no satisfecho. La prioridad reside en haber sido comprendido por el adulto amado. Dentro de esa relación abierta, de confianza y diálogo, el niño puede pedir lo que quiera, también puede recibir un “no” explicado con sencillez, relacionado con la capacidad o limitación del adulto. De ese modo todos accedemos y compartimos la realidad emocional de todos. Nadie queda excluido. Y ya no será imprescindible comprar un caramelo o vestirse a tiempo. Ninguna situación exigente para el niño devendrá imposible de asumir, porque el niño no estará solo. Sabrá que haga lo que haga, o necesite lo que necesite, los padres estarán cerca para comprenderlo, y encontrar juntos maneras posibles de satisfacerlo.

Esta manera de encarar el “problema de las rabietas” trae consigo otra ventaja: los niños podrán acceder a la realidad de los adultos, interesándose por sus padres y haciendo esfuerzos por comprender el mundo de las personas grandes. Esto les amplía la percepción del mundo, se vuelven niños curiosos y deseosos de saber más, comprender más, y de participar en el intercambio emocional.

28 enero 2012

En defensa de quien apoya la lactancia

A través del Facebook me he enterado que la Consejería de Sanidad de Valencia ha "invitado" al doctor José María Paricio, del hospital de Denia y promotor de la Web www.e-lactancia.org.

Afortunadamente muchas personas han comenzado a actuar para que se de marcha atrás.
Te invito a que conozcas más quien es el doctor Paricio desde la página de actuable, donde puedes firmar la petición si lo estimas oportuno: http://actuable.es/peticiones/en-apoyo-al-dr-jose-maria-paricio-hospital-denia
También se ha creado un grupo en Facebook para apoyarle: https://www.facebook.com/groups/114083272048566/


23 enero 2012

Taller GRATUITO de PORTEO


11 enero 2012

Primaria en una escuela Waldorf

Me ha llegado este correo que quiero compartir con tod@s vosotr@s a través de este blog.


El día 16 de Enero a las 16:45 horas viene Antonio Malagón( Licenciado en Historia y Geografía. Profesor de la Escuela Libre Micael de las Rozas. Director del Centro de Formación de Pedagogía Waldorf) para hablarnos de la etapa de primaria en una escuela Waldorf.
Es un gran esfuerzo el que hace por venir entre semana, ya que él es maestro de la Escuela Libre Micael y trabaja todos los días teniendo además, una agenda repleta de charlas, conferencias y encuentros.

Es imprescindible confirmar la asistencia con antelación ya que las plazas son limitadas.

Habrá servicio de guardería que ha de solicitarse con anterioridad. El coste de el mismo es de 4 euros (2º hermano 2,5 euros).

Si desearas participar en nuestras actividades, te agradeceríamos nos lo comunicaras con antelación vía e-mail: amigospwaldorf@yahoo.es o bien en el teléfono: 983 47 15 54 un día antes de la actividad hasta las 12:00 horas.
Para consultar más información contactar en la web www.waldorfvalladolid.es y  difundid esta información a todo el que consideréis interesado en ella.

¿Conseguiremos una escuela de primaria Waldorf en Valladolid? ¿Qué opináis? Yo personalmente espero que sí. Precisamente esta semana mi niño ha comenzado su andadura estudiantil en el Jardín de Infancia El puente azul.


10 enero 2012

Os pego esta info de parte de Eva Berlanga, que no logra acceder al blog. Se la envía una persona que le hizo terapia craneo-sacral a Mario. (Y de paso ¡Feliz Año Nuevo a todos desde Madrid!):

- - Buenos y venturosos días de comienzo del 2012, los Reyes han pasado por el Centro y han dejado un regalo para las futuras mamás, mamás, papás y bebés, y es una clase de puertas abiertas para la semana próxima:

* El martes día 17, en horario de 17:30 a 18:45h YOGA POSTNATAL, y de 19 a 20:15h YOGA PARA EMBARAZADAS.

* El jueves día 19 en horario de 17:30 a 18:45h YOGA EN FAMILIA.

Más abajo os detallo cada uno de los talleres y también información de Nuria, que es la mujer que los impartirá. Si conocéis alguna mujer embarazada o con niños pequeños que le pueda interesar la información, por favor reenviarla. Si queréis asistir llamar al Centro 983290218 o a Nuria 625977554, por correo electrónico a centrogirasol@hotmail.com o nuriamm@hotmail.com o bien pasaros por el Centro en C/Miguel de Prado,2.

* Yoga postnatal: clases pensadas para que las mamás puedan hacer yoga con su bebé junto a ellas. Si la madre respira de forma consciente, se estira, se relaja… el bebé también lo hará, y podrán compartir esta experiencia juntos. Un espacio de expansión para las madres, donde recuperar la higiene postural y emocional. Los papásestán invitados a acudir cuando lo deseen. De este modo madres y padres podrán compartir con otros padres su experiencia de crianza, y los bebés podrán relacionarse con otros bebés. Las clasesestán orientadas a mamás con bebés de entre 0 meses a niños entre 1 y 2 años.

Nos encontramos los MARTES, de 17:30 a 18:45

Solo tienes que traer una esterilla y ropa cómoda.

La cuota mensual para todala familia es de 40 euros

* Yoga para embarazadas: orientado a acompañar a las mamás embarazadas en su camino de transformación física, mental y emocional. El yoga ofrece una práctica sin peligro: el conocimiento de la respiración consciente, los estiramientos y la relajación aseguran una buena salud durante el embarazo y el parto. Además ayuda a liberarte de las tensiones y el miedo, te da seguridad, facilita la conexión con tu esencia y la sintonía con tu bebé.

Nos encontramos los MARTES, de 19:00 a 20:15

Solo tienes que traer una esterilla y ropa cómoda.

La cuota mensual es de 40 euros.

* Yoga en familia: clases para que las mamás, los papás y los niños hagan yoga divirtiéndose, compartiendo la experiencia juntos. Una forma de relajarse en familia, aprender a respirar, liberar tu cuerpo, escucharlo y aprender a escuchar-nos. Las clases están orientadas a padres con niños a partir de los 2-3 años hasta los 6 años.

Nos encontramos los JUEVES, de 17:30 a 18:45

Solo tenéis que traer una esterilla y ropa cómoda.

La cuota mensual para toda la familia es de 40 euros

Nuria Montero Marcos, con estudios oficiales de música y formación coral, descubre el Yoga Postnatal y sus beneficios poco después de tener a su primer hijo. Esto unido a su interés por la infancia, hace que se forme como Profesora de Yoga orientado a embarazadas, padres e hijos. Actualmente es Profesora de Yoga infantil, Yoga en Familia y Yoga para Embarazadas, e imparte clases de yoga en la ONCE. Incorpora el juego y la música de forma especial en las clases con padres e hijos. De forma paralela se dedica a estudiar y trabajar, en base a su propia experiencia, los beneficios de la voz y el canto para la sanación y la armonía integral tanto de adultos como de niños.

Un gran abrazo y mis mejores deseos

Teresa.

 
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