20 noviembre 2009

Dr. del Val -Pediatra-

Ayer tarde tuvimos que ir con Mario a urgencias. El tema era un tanto delicado y bastante doloroso. Cuando entramos en la consulta y ví que el pediatra que nos iba a atender era el Dr. del Val pensé "Pequeño, hoy es nuestro día de suerte". Por suerte no hemos necesitado acudir demasiado al pediatra en estos dos años y 9 meses que ya tiene el pequeño, pero de las pocas veces que hemos tenido que hacerlo, ayer fue la primera que sentí una confianza total en el hacer del médico. El dolor que tuvo que sentir el niño debió ser tremendo pero teníamos la tranquilidad de saber que si el pediatra hubiera podido ahorrarle una mínima parte de ese dolor, lo habría hecho. Si lo hizo así es que no había otra manera mejor de hacerlo. Es cierto que había coincidido con él en algun encuentro sobre lactancia materna y conocía un poquito su manera de sentir la profesión. Demostró una paciencia, una tranquilidad, una humanidad, un respeto y una sensibilidad enormes, no sólo hacia el niño sino también hacia nosotros sus padres. Hoy he vuelto a la cruda realidad. He llamado a nuestra pediatra habitual para pasar consulta el lunes y que valore la evolución del pequeño. Es una pena que la atención prestada por el Dr. del Val sea una excepción y no la regla general. Necesitaba contarlo aquí para, de alguna manera, reconocer públicamente la labor que realiza este pediatra y todos los que como él tienen en consideración las necesidades de los niños. Estoy segura de que vosotras sabéis a lo que me refiero, de que otra mucha gente que nos pueda leer también lo entenderá, y espero que si alguien que nos lee le conoce personalmente le haga llegar este agradecimiento.

6 comentarios:

Chus Marcos dijo...

Me alegro de que todo fuera bien con ese pediatra. Ahora mismo no sé quien es, sólo recuerdo a un tal Alfredo de un congreso de lactancia, ¿es el mismo?

Besitos para Mario y que se mejore pronto.

eva dijo...

Creo que sí, no sé el nombre pero sí que estuvo en un congreso en el que coincidimos tú y yo.
Lo de Mario va para largo. No llega a ser fimosis pero poco le falta. Se le llenó de materia la bolsa de piel formada en el pene y se la tuvo que sacar a base de apretar y apretar.
Probablemente vuelva a ocurrirle. Según él, es casi inevitable que la suciedad -que no llega a salir bien- degenere en infección.
Él tiene su método para rebajar la piel sin que el peque lo note demasiado pero, claro, él no es nuestra pediatra. Debe ser ella la que valore la situación.
Gracias, Chus.
Un abrazo

Nerea dijo...

Hola Eva! Omar tiene el mismo problema, tiene como aderencias hasta ahora no hemos tenido problemas. Pero eso cada vez esta mas cerrado y no se deja aplicar una pomada que lo corregiria. Que os dice a vosotros el pediatra?? Un Beso para Mario (pobrecito mio)

Virginia dijo...

¿En qué hosptial trabaja? estas cosas vienen bien saberlas ;)
Espero que Mario ya esté recuperado del mal rato, pobre! cómo lo tuvo que pasar de mal! uf.

Chus Marcos dijo...

Ay, qué penilla, que te apretujen el glande infectado no debe de ser un plato de gusto, ufff, me dan sudores de pensarlo, pobre Mario. Besotes, ojalá no se repita.

Mamijob dijo...

Eva, siento tanto que Mario haya pasado por eso... y que tu hayas tenido que pasarlo con él.

Iván sufrió mucho del mismo problema de más pequeño, y cada dos por tres aparecían primero como una bolitas blanquecinas, y luego se le iba cerrando hasta que se lo tenían que volver a abrir con una maniobra manual. Era realmente un calvario tenerlo que llevar a que se lo hicieran, pero totalmente necesario claro.

Al final un pediatra en urgencia (aunque sinceramente no recuerdo su nombre) estuvo hablando con él, antes de hacérselo (Iván tenía 2 añitos y pico también) y le explicó que tenía que ser él mismo el que hiciera esa maniobra de "sacarse el pito" todos los días para que ningún médico lo tocara nunca más. Recuerdo que estaba de urgencias todo un fin de semana, y que nos dijo hoy se lo haré yo y pasado mañana Domigo venís a tal hora y le enseño al niño a que lo haga el mismo.

Bueno pues santo remedio oye. Creo que a Iván se le quedó grabado eso de que si lo hacía ningún otro médico le volvería a tocar el pito, y hoy es el día, que después de ducharse, o antes de irse a dormir, él mismo en su habitación o en el baño, se echa la piel del glande hacia atrás y nunca más se supo del tema.

MIL BESITO EVA
Rosa Eva
MAMIJOB

 
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